martes, 27 de mayo de 2014

Bajo la misma suerte

Cario empezó a mover sus brazos al ritmo de la música que escuchaba a través de su walkman. Haciendo pasos en el aire mientras caminaba con los ojos cerrados, no se dio cuenta que casi se tropieza con un hombre vestido de negro que le dijo unas palabrotas en otro idioma. Ella siguió avanzando como en una nube de música. Se dirigía a su departamento, como cada noche sin importarle nada porque volvía de trabajar feliz, sabiendo que en casa la esperaba una buena película y una cama.
En el apuro se le abrió el maletín, refunfuñó por lo bajo y entre palabrotas recogió del suelo los papeles que se le habían caído. De volvió a parar, estiro su traje y volvió a la carrera de no llegar tarde.
Una chica casi lo choca mientras él, rebuscaba en su bolsillo un pequeño paquetito que le habían dejado por debajo de la puerta en la mañana.
Al encontrarlo, y después de insultar a la muchacha, saco del paquete  llave de un auto. “El tercer auto rojo, no lo olvides, un chevrolet coupé.” Decía una nota arrugada colgando por fuera del paquete.
Nervioso, se sube y lo enciende.
Lo odiaba, sinceramente necesitaba hacer eso.
-Hey Cario casi olvidas tu walkman- le dijo Hugo antes de marchase.
-Gracias Hu – le respondió colocándose el aparatito en los oídos- ¿Me acompañas a tomar el colectivo?
-Hoy no, tengo cosas que hacer- le respondió medio inseguro
-Claro- le dijo percatándose de su actitud- Suerte
Las manos le sudaban, debía estar en ese asiento  hace como dos horas, no podía estirar más las piernas por miedo a que lo vieran. Se preparó como  lo había visto en las películas, todo de negro y un par de guantes. El auto se lo había mandado Jorge, tenían un acuerdo entre ellos. Jorge no quería tratar con Ben,  quería solo su dinero. Hugo solo necesitaba un poco de venganza: El plan perfecto.
#Subí tan nervioso al auto que las llaves se me resbalaron varias veces de las manos, logré entrar. Cerré la puerta y tire mi maletín para atrás, no necesitaba el peso insoportable de los cientos de cheques  que tenía  allí. Claro Jorge  no iba a obtener el  efectivo tan fácil .
Coloque la llave en el tambor  y sentí un escalofrió por la espalda. Algo frío y de forma cilíndrica me apuntaba el cuello.#
-Hola , solo me voy a llevar el maletín y todo saldrá bien- dijo una voz.
#Mire por el espejito pero solo podía ver el fondo negro del auto.
Un celular sonó.#
-¿TIENES EL DINERO?
-El maletín  está aquí con migo.
-ARROJÁLO POR LA VENTANA HUGO
-¿¡Que haga qué!? Ese no es el procedimiento Jorge.
-HAS LO QUE TE DIGO
#Sentí como se gritaban mutuamente, algo no iba bien. Yo seguía transpirando, podía sentir el arma en mi cuello y como las gotas resbalaban sobre ella.
Sentí también como la ventana trasera se bajaba lentamente, y refunfuñando mi agresor tiraba el maletín por la ventana. Un auto salió de la nada y lo recogió.#
-PERDONAME Hugo- se escuchó una voz femenina del otro lado del tubo.
-¿Qué? ¿Cario?
Desde la oscuridad de un callejón, se podía ver el Chevrolet rojo coupé. Del otro lado de la calle, un auto gris esperaba en las sombras, dentro de él  Jorge tenía amordazada a Cario en el asiento del acompañante.
-Gracias por tu colaboración – le dijo dulcemente a la chica- pero esto es inevitable…
El coche rojo explotó.
Los ojos de Cario se llenaron de lágrimas, intentaba gritar pero solo salían gemidos apagados de su boca, se empezó a mover impetuosamente.
-Se iba a convertir en un asesino, solo por venganza no valía la pena.
Jorge le quito la mordaza
-Te odio papá- fue lo único que logro articular sus labios en medio del llanto.


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